Canalización 19-10-2014

19 de octubre del 2014

(Nueva en la radio desde el 4 de enero del 2015)

Ayma en ti

El entendimiento mayor para poder conformar los aspectos relacionados con la revolución de la mente humana viene de interiorizar la frecuencia universal creadora, la frecuencia del amor. Para poder entrar en esta frecuencia y permanecer en ella de forma estable hay que mantener el equilibrio emocional que proviene de la comunión constante con nuestro Ser y el perfecto arraigamiento con nuestro planeta madre.

Hay que tener presente que el hecho de convivir, relacionarse e interactuar con las personas y situaciones que se nos presentan cotidianamente, el clima planetario, el influjo de cada uno de los planetas, el mismo sol del sistema que va lanzando oleadas de electromagnetismo; influyen enormemente en nuestras emociones. Más allá está todo el influjo galáctico y si vamos en crescendo nos daremos cuenta de que existe una progresión infinita de influjos que se escapan a nuestra comprensión debido a su gran complejidad. En realidad formamos parte de una marea incontrolable de emociones que nos influyen en cada segundo de nuestra existencia. Podemos pensar que cualquier estado emocional es únicamente nuestro y en realidad percibimos oleadas que nos influyen y arrastran a determinados estados que provienen del campo emocional en el cual nos movemos en nuestro día a día. La separación es una percepción que nos llega a través de nuestros sentidos físicos, pero es una simple percepción.

Para poner un ejemplo, cuando estamos viendo una película entramos en el magma emocional que viven los personajes de las situaciones en que se hallan y los actos que realizan . Vivimos esta situación como real a través de nuestro propio sentir, reimos, lloramos y nos emocionamos. Cuando soñamos por la noche, nos pasa exactamente lo mismo. Al ver los títulos de crédito o al despertar por la mañana nos damos cuenta de que habitamos una realidad distinta, era solo una película o un sueño. ¿Pero quién nos dice que esta realidad en la cual hemos despertado no sea también una proyección.?

Hay que tomar conciencia de todo el campo de influencias en el que estamos sumergidos para poder transcender literalmente. El llamado velo de la dualidad es exactamente la forma en la que se manifiesta nuestra existencia en el plano físico y dónde nos vemos 'obligados' a experimentar cuales sean las experiencias que estemos viviendo cada uno y cada una. El Ser original del que procedemos, en su momento lanzó el deseo de manifestarse, y no solamente de manifestarse sinó también de experimentar todo a aquello que no formara parte de su verdadera naturaleza. Quién sabe cuántos ciclos de experimentación hemos realizado entre vidas y más vidas, muerte y renacimiento, sin recordar cual es realmente el impulso primero o el proposito inicial.

Nuestra misión primera es mandar toda la información posible al Ser, vidas y vidas dedicados a experimentar infinitas posibilidades de existencia. Hace falta parar para darse cuenta que ya no tiene ningún sentido continuar creando realidades que al mismo tiempo generan otras realidades y otras realidades; y que por supesto todas ellas están regidas por una ley, dictada desde el origen justamente para la realización del propósito, que es la ley de causa-efecto o lo que llamamos Karma. ¿Hace falta continuar experimentando infinitamente? hay que decir que muchos andamos realmente cansados y nos estamos quedando sin aliento. Ya no podemos aceptar, ni concebir, tanto desproposito manifestándose diarimente en nuestras vidas y en nuestro entorno.

Está claro que respondemos a una programación que nos lleva a experimentar infinitmante y de la cual no somos conscientes en absoluto. Hay una inercia que nos lleva a vivir vidas y más vidas, y a evolucionar y a evolucionar. Si observamos el fracmento de la historia de la humanidad que somos capaces de recordar nos daremos cuenta de que la evolución de las civilizaciones está sometida a una onda que comprende: el inicio, el crecimiento, la cúspide, el declive y la desaparición, y es totalmente paralela a los ciclos biológicos, a su imagen y semejanza. Nos damos cuenta del proceso constante de transformación como principio universal hasta ahora comprensible.

En el momento actual de la humanidad, algunos nos damos cuenta de que andamos fluctuando entre diversas ondas, cada una de ellas en una fase distinta del proceso, comparable a las olas del mar. De alguna manera intuimos que el ser humano está a punto de dar un paso evolutivo correspondiente a un nuevo eslabón, en realidad desconocemos si este eslabón fue superado en ciclos anteriores donde se reinició el proceso o si se trata de algo completamente distinto. También intuimos que vamos siguiendo los pasos evolutivos provinentes de un modelo que nos conduce a los llamados hermanos mayores galácticos y más allá. Por otra parte entendemos que estamos ascendiendo a manera de que vamos caminando hacia la unificación con nuestro Ser. Entendemos que nuestro Ser no está sujeto a las leyes de tiempo espacio tal y como experimentamos en la dimensión donde habitamos físicamente. Llegamos a admitir la multidimensionalidad a través de los mensajes que nos mannda nuestro Ser y empezamos a recordar.

Llevamos tiempo y más tiempo viviendo procesos de limpieza, de liberación de antiguos implantes, intensos procesos de sanación pero también de sufrimiento, parece no tener fin y quizás no lo tenga para nosotros sinó empezamos a ver más allá de todo ello, entendiendo que podríamos estar transitando por un bucle. Hay que entender que fuimos programados desde el Origen para hacer exactamente lo que estamos haciendo y no vamos a poder salir del programa sin la intervención directa de nuestro Original, 'él es el único que puede desprogramarnos'.

Al principio hablamos del acceso al amor, a la frecuencia creadora universal para realizar una verdadera revolución en nuestra mente, aquella que tiene la facultad de manifestar. Nos preguntamos porqué es el error mayoritariamente el que continua manifestándose en nuestro mundo. Tendremos que admitir de una vez por todas de que estuvimos realmente programados para hacerlo desde la dualidad. La recién formulada teoría del desdoblamiento del tiempo es un indicador claro para todos nosotros. La llamada a la reunificación es una pulsación que nuestro Ser Original nos manda para que vayamos de regresando a casa. Toda la información que fuimos mandando a través de experimentar todo lo que no somos ya llegó a su destino y simplemente pide ser actualizada por el origen, no hace falta continuar experimentando ni dicha ni sufrimiento, no hace falta!. Una brecha se ha abierto en el tiempo para que podamos reunirnos con nuestro origen y empecemos a ser quienes somos realmente, seres completos.

Apoyados e infinitamente amados recibamos la llamada de nuestros corazones, nuestra alma clama reunirse con el Ser Original para que este pueda manifestarse ya en nosotros, en el aquí y en el ahora.

Namasté